sábado, 29 de abril de 2017

"Machine à habiter"... (Villa Saboya).

La Villa Saboya es un edificio que descansa sobre pilotis (columnas) en planta baja, dejando la superficie en su mayoría libre para permitir que el paisaje quede autónomo del edificio. Su cubierta es plana, sobre la que se sitúa un jardín. El espacio interior es libre, debido a la estructura basada en pilares. Su fachada está libre de elementos estructurales, de forma que puede diseñarse sin condicionamientos. Posee grandes ventanas alargadas en las fachadas para lograr una profusa iluminación natural en el interior (“fenêtre en longeur”).

La Villa Saboya fue proyectada por Le Corbusier como paradigma de la vivienda como “machine à habiter", de forma que las funciones de la vida diaria en ella se vuelven fundamentales para su diseño.

El movimiento de los coches para entrar al interior de la vivienda (un motivo que apasionaba a Le Corbusier desde hacía años) es el detonante para la concepción del edificio.

También en este término se engloba el hecho de que la vivienda se conciba pretendidamente como objeto que se posa sobre el paisaje, siendo totalmente autónomo del mismo y pudiendo ser colocado en cualquier lugar del globo.

La arquitectura sigue de este modo a aeroplanos, automóviles y paquebotes, y con el objetivo final declarado de lograr producir las viviendas en serie. La planta baja sobre pilotis también avanza en este sentido, ya que independiza la Villa de su jardín, y fue recogido como uno de los puntos fundamentales de la primera generación de la Arquitectura Internacional.

La vivienda fue habitada por sus dueños durante un corto espacio de tiempo. El edificio se terminó en 1929, pero tras la invasión alemana de Francia de 1940, fue abandonada y posteriormente bombardeada e incendiada durante la Segunda Guerra Mundial. En 1963 la Villa Saboya fue declarada patrimonio arquitectónico por parte del gobierno francés, y se procedió posteriormente a restaurarla, ya que se encontraba en un estado de ruina tras la dejadez y los ataques sufridos en la guerra.

Actualmente es una "casa-museo", dedicada a la vida y obra de Le Corbusier y mantenida por la sociedad pública “Monuments de France”, y recibe miles de visitas al año, principalmente de arquitectos y estudiantes.

Archivo del blog