sábado, 15 de abril de 2017

La Sagrada Família repara los daños del incendio...


La sacristía, el lugar donde se inició el fuego, seguirá cerrada porque requiere obras más profundas Se ha aprovechado la ocasión para restaurar algunos elementos de la planta subterránea.

lavanguardia.com (1(06/2011).


La cripta de la basílica ultima la reparación de los daños ocasionados por el incendio del 19 de abril con la previsión de reabrir las puertas a finales de mes. Las paredes y las columnas de la cripta de la Sagrada Família, las entrañas del célebre monumento, espacio habitual de culto, vuelven a lucir el color claro de la piedra de Montjuïc con que están hechas. El hollín las ennegreció el 19 de abril. Un virulento incendio, provocado, destruyó la sacristía. El humo se extendió por esta iglesia, situada bajo el ábside de la basílica, que alberga la parroquia histórica vinculada al edificio de Antoni Gaudí. Los daños fueron muy importantes en esta sala. Fuera de ella, el humo campó a sus anchas y dejó su rastro por doquier. Por fortuna, el gran templo que hay encima no quedó afectado. Las labores de limpieza encaran su recta final. El objetivo es reabrir esta planta subterránea a finales de mes.

De acuerdo con esta previsión, la comunidad parroquial, que desde el cierre por el incendio celebra la misa en el deambulatorio de la basílica, podrá regresar pronto a su iglesia. “Nos propusimos finalizar el grueso de los trabajos en un mes y más o menos lo hemos logrado”, explica Ramon Espel, jefe de obra de la Sagrada Família, que estas últimas semanas se ha visto obligado a repartir su trabajo entre la construcción de la basílica, que prosigue a toda máquina, y la reparación de la cripta tras el fuego.

Aunque se recuperará el espacio para el culto, una de las dos escaleras que conducen a la parte superior, la que está junto a la sacristía, y probablemente una pequeña porción de esta nave, permanecerán cerrados más tiempo, todo el que sea necesario para reparar los desperfectos. En este caso no hay calendario. La sacristía se trasladará a una sala idéntica a la quemada situada en el lado opuesto de la cripta.
En el lugar donde se originó el fuego no sólo se destruyó el mobiliario y otros objetos (ropas, libros...). La rápida respuesta de los bomberos evitó la propagación de las llamas fuera de la sacristía, lo que mantuvo a salvo las vidrieras, originales de Gaudí. Pero “al entrar en contacto el agua fría de las mangueras con las paredes, que estaban muy calientes, algunas las capas superficiales de piedra explotaron”, explica Espel. Esta circunstancia dilatará los trabajos de reparación del epicentro del incendio.

Este suceso ha puesto de manifiesto los efectos de otro fuego, en este caso mucho mayor, el sufrido en 1936, que provocó grandes destrozos en la cripta y en otras partes del templo. Algunas de las soluciones adoptadas tras la Guerra Civil fueron insuficientes. Por ejemplo algunos aplacados, excesivamente finos, que ahora han saltado. Aquel incendio destruyó mobiliario original de Gaudí (bancos, reclinatorios y confesionarios...) que volvió a fabricarse siguiendo los planos del genial arquitecto. Buena parte continúa en la cripta pero ninguno sufrió desperfectos por este nuevo percance. Todos ellos, así como las esculturas de las capillas, están debidamente protegidos con plásticos para protegerlos de las obras.

La piedra tiene una capa de silicato de etilo que actúa como protección y permite su transpiración. Gracias a este elemento, para retirar el hollín ha bastado con disparar agua a presión. No ha hecho falta añadir otras sustancias, como el polvo de sílex, que incrementan el poder limpiador pero obligan a tomar precauciones. “Así –continúa el jefe de obra– mientras se ha hecho esta labor, se ha podido seguir trabajando en el resto de la cripta”.

Y como no hay mal que por bien no venga, se ha aprovechado la reparación de los daños del incendio para restaurar algunos elementos de la cripta. La última operación de este tipo se hizo hace tres años, después de que se pusieran nuevos cimientos. Ahora se ha repintado la clave de la bóveda central, cuyos motivos dorados vuelven a brillar. También se ha actuado en el altar, que tenía placas en mal estado. Finalmente, se colocará una nueva instalación eléctrica y se pulirá el pavimento.

Vídeo:Gaudí, un genio en Barcelona.





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