sábado, 15 de abril de 2017

Gaudí... "La Pedrera" o "Casa Milá".


El famoso edificio de Gaudí, llamado también “Casa Milá”, es más conocido por su nombre catalán “La Pedrera”, (que en castellano significa "la cantera") forma en que fue bautizado popularmente por el sorprendente aspecto pétreo de su fachada.

“La Pedrera” (“Casa Milá”):
Construida entre 1906 y 1910, es la mejor contribución de Gaudí a la arquitectura civil de Barcelona. Una de sus mejores y más ambiciosas creaciones, extraordinariamente innovadora en sus aspectos funcionales, constructivos y ornamentales.

“La Pedrera” fue la última gran obra civil que realizó Gaudí antes de dedicarse por completo a las obras de la Sagrada Familia y tuvo un presupuesto final de algo más de 4.000 euros. Fue declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la UNESCO el 2 de Noviembre de 1984, junto con el Palau Güell, el Park Güell y la Cripta de la Colonia Güell. Falleció en Barcelona en 1926, atropellado por un tranvía.

Actualmente "La Pedrera" o "Casa Milá" es propiedad de la entidad financiera Caixa Catalunya que mantiene abierto al público la cubierta y el desván donde se puede ver una exposición sobre Gaudí y sus obras. Algunos pisos son particulares y el principal se dedica a sala de exposiciones del Centro Cultural Caixa Catalunya.

Antonio Gaudí decía que si el humo sube retorciéndose, se le ayudaba en su salida dándole a las chimeneas forma helicoidal. Las formas de su parte superior recuerdan a yelmos medievales. Gaudí siempre estudiaba las distintas formas decorativas haciendo construir maquetas a escala 1:10 y en ocasiones incluso a tamaño natural.

A las terrazas o azoteas de la parte superior se accede mediante ocho escaleras de caracol que están decoradas exteriormente con fragmentos de baldosas de mármol. Esta forma de recubrimiento, tan característica en Gaudí, le permitía adaptarlo a las formas curvas que surgían de su genial fantasía.

Mesas, bancos, vidrieras, rejas... todo obra de Gaudí, conforman la exposición instalada en "La Pedrera" que muestra que este arquitecto, uno de los padres del diseño industrial, concedía igual importancia a un edificio que a un objeto pequeño.

Detalles:

El propietario, Pere Milà Camps, había comprado el terreno y la casa que el fabricante Ferre Vidal tenía en el actual número 92 (entonces nº2) del Paseo de Gracia. Era un terreno de más de 1.000 metros cuadrados que hacía esquina con la calle Provenza.

Pere Milà había visto la casa Batlló y quedó entusiasmado por su belleza, así que encargó a Gaudí la realización de una gran casa de pisos de alquiler en su nuevo terreno. La mujer del señor Milà, Rosario Segismón, nunca estuvo de acuerdo con la arquitectura de su paisano (ella era de Reus) pero respetó la decisión de su marido y vivió entre decoraciones gaudinianas desde 1910 hasta 1926 cuando, al morir el arquitecto, transformó todo el piso principal en una serie de habitaciones muy convencionales de estilo Luis XVI.

Gaudí proyectó una fantástica casa con formas onduladas y vivas. Su estructura se basa en forjados de viguetas metálicas y bovedillas a la catalana que se sustentan por jácenas metálicas sobre pilares de tocho (la mayoría), de sillería o hierro. Las únicas paredes estructurales que hay son las de la escalera.

Gaudí siempre dijo que si algún día el edificio pasaba a ser un hotel no habría ningún problema porqué al carecer de paredes de carga se puede modificar la distribución de los pisos simplemente cambiando de lugar los tabiques o eliminándolos por completo. Para aguantar la fachada se usaron unas jácenas onduladas que se empotran en la piedra y están unidas a viguetas de longitudes variables. El proceso de construcción de la fachada era todo un ritual; primero llegaban las piedras de Garraf o Vilafranca que se dejaban en un solar delante de la obra y se cortaban según la maqueta a escala que se había hecho en el sótano de la obra. Entonces se colocaban en su sitio y allí se retocaban según mandaba Gaudí.

A partede la fachada ondulante destacan de esta obra su desván y su cubierta. Gaudí construyó una serie de arcos catenáricos de alturas variables según las anchuras de la crujía. Estos arcos sustentan por los lados las paredes de las fachadas exteriores e interiores del desván, y por encima la cubierta escalonada. Esta cubierta es curiosa por estar repleta de chimeneas y respiraderos de extrañas formas.


Archivo del blog