jueves, 16 de febrero de 2017

Marianne y la divisa de la República Francesa...




La Gaceta de Cyrano.


Marianne encarna la República francesa. Marianne representa la permanencia de los valores que fundan la adhesión de los ciudadanos a la República: "Libertad, Igualdad y Fraternidad".

Unas veces empleado por los adversarios del régimen republicano y otras por sus defensores, el nombre de Marianne (Marie-Anne), popular, es el símbolo de una República construida mediante la progresiva adhesión a la divisa de todos los ciudadanos.

Marianne se convirtió paulatinamente en la representación de la madre patria más fácil de compartir, unas veces fogosa y guerrera y otras pacífica y sustentadora.

El origen de la imagen de La Marianne data de la Antigüedad. El gorro frigio era utilizado por los libertos del Imperio Romano, esclavos a los cuales su amo devolvió la libertad y cuyos descendientes se consideraron por este motivo como ciudadanos del Imperio. La Democracia ya se representaba bajo rasgos femeninos; a sus pies un timón y un saco de trigo volcado a la mitad; poco interesada por el poder, su preocupación principal reside en efecto en las aspiraciones del pueblo.

A partir de 1789, las esculturas y los cuadros representarán personajes femeninos que llevan con ellos los valores de la Revolución francesa y en cuyo primer lugar está situada la Libertad. La Libertad aparece bajo los rasgos de una joven, que lleva un vestido corto y que sostiene en su mano derecha una pica adornada con el gorro frigio. Es una guerrera que simboliza la idea de que la libertad se adquiere por las armas. En ocasiones, esta imagen de la Libertad aparece más sensata, más grave, vestida con una túnica larga y una postura más serena. En este caso pierde muchos de sus atributos entre los cuales el gorro frigio, usado por los revolucionarios. Marianne se encuentra a menudo armada y con casco, como la Atenea griega.

Después de 1799, el fin de la República y la instauración del régimen del Imperio conllevan un debilitamiento de la representatividad de Marianne, pese a la vivacidad persistente del tema de la Libertad. Múltiples artistas la perpetúan, entre los cuales cabe hacer especial mención de Eugène Delacroix en "La liberté guidant le peuple aux barricades" ("La Libertad guiando al pueblo en las barricadas") de 1830.El nombre de Marianne vuelve a aparecer por un tiempo con la Segunda República pero a menudo adopta un sentido peyorativo. Los partidarios de la República social, "los rojos", recuperan el nombre. Simultáneamente, en 1848 se organiza un concurso a fin de definir la representación de la nueva República en la cual habrían de reaparecer los valores revolucionarios.

Al proclamar el régimen del Imperio en 1852, Napoleón III ordenó la substitución de la imagen de Marianne en las monedas y en los sellos de correos por su propia efigie. Paralelamente, se constituyen grupos de oposición republicanos y adoptan La Marianne como símbolo de adhesión.

Una vez reinstalada la República, la Comuna de París desarrolló el culto de la combatiente revolucionaria con el busto desnudo que lleva el gorro frigio rojo de los sans-culotte (revolucionarios franceses de 1792). Mas en París nunca se le llamó Marianne y el nombre sólo se utilizó en las provincias. En cada ciudad, estatuas y campanas llevan ese nombre y evocan los grandes momentos revolucionarios: 1789, 1830 y 1848.

En el siglo veinte, todos los ayuntamientos se dotan progresivamente de un busto de Marianne que a partir de ese momento llevará sistemáticamente el gorro frigio y estará libre de sus otros atributos (pabellón de armas, nivel o balanza).

Marianne se representa de una manera sumamente depurada. Las últimas representaciones en boga en los ayuntamientos actuales, son aquellas que adoptan los rasgos de Brigitte Bardot, de Catherine Deneuve y de Laetitia Casta. Al margen de las representaciones oficiales, proliferan representaciones libres, los caricaturistas se adueñan de Marianne como la imagen símbolo de la Nación.

Hoy, la asimilación de la República francesa a "La Marianne" es un hecho. Marianne ha sobrevivido a cinco Repúblicas y a las vicisitudes de la historia, fortaleciendo su poder simbólico a medida que se reafirmaba la idea de la nación francesa. (...)

Vídeo: Delacroix.

Delacroix from Philip Scott Johnson on Vimeo.

Archivo del blog