jueves, 16 de febrero de 2017

"La Libertad guiando al pueblo"...




Delacroix quiso poner de su parte a favor de la insurrección burguesa que tuvo en Francia en 1830 pintando esta "Libertad guiando al pueblo" que le sirvió para luchar por la patria de esta manera tan peculiar, a través de la pintura.

El tema de la obra es la insurrección parisina que tuvo lugar los días 27, 28 y 29 de julio de 1830 en lo que son las denominadas " Tres jornadas gloriosas". Es una de las revoluciones burguesas, y más concretamente la que puso fin al terror blanco tras los dieciséis años de restaurada la monarquía borbónica, encarnada en el ultraconservador Carlos X, que fue expulsado del trono y sustituido por Luis Felipe de Orleans, el llamado Rey burgués, con lo que se consumó el acceso al poder de la burguesía liberal, aunque no se instauró la república. Delacroix estuvo del lado de los revolucionarios, es más, él mismo aparece representado en el cuadro como el hombre que lleva el sombrero de copa negro y que se encuentra entre los combatientes y en primera fila.

En el cuadro aparecen jóvenes, adultos, clase obrera, burgueses y soldados defendiendo a la Libertad que, como ya se ha dicho, en este caso se identifica también con Francia y es representada como una mujer empuñando un fusil de la época (rasgo realista) y con el pecho al descubierto, hecho este último que escandalizó a críticos y a parte de la sociedad de la época. Entre los muertos del primer plano (abajo, a la derecha del espectador) aparecen también soldados leales a Carlos X.

La figura de la Libertad porta dos símbolos revolucionarios: el gorro frigio y la bandera tricolor, que el nuevo régimen adoptó nuevamente. En segundo plano, a la derecha del espectador, encontramos Notre-Dame de París, en una de cuyas torres ondea la bandera revolucionaria, quizás para afirmar el sometimiento de la iglesia, que había sido uno de los apoyos de la restauración borbónica.





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