lunes, 10 de octubre de 2016

Bizancio, el Imperio Romano de Oriente...



Surge a partir de la división del Imperio romano en dos partes: occidental y oriental, al fragmentarlo el emperador Teodosio y cederlo a sus a cada uno de sus hijos.

El Imperio Romano de Oriente, Bizancio, resistió a los ataques de los bárbaros y con Justiniano (518 -566) logró reconstruir una gran parte del Imperio Romano. Subsistió casi 10 siglos con momentos de crisis y esplendor. Protagonizó en cisma eclesiástico en el siglo XI, separándose la Iglesia de Oriente de la Iglesia de Roma. Su capital Constantinopla y su basílica más emblemática Santa Sofía da muestra de la relevancia del arte bizantino.

Cisma de la Iglesia:

En el siglo XI se produce la separación de la Iglesia de Oriente de la Iglesia de Roma ante la rivalidad jerárquica entre Patriarca de Constantinopla y el Papa de Roma. Viene a responder a la nueva estructura de poder político que genera el Imperio Bizantino y su capital Constantinopla.

Constantinopla:


Inaugurada cuando aún no estaba concluida en 330 (se concluyó en 336), llegaría a convertirse en época de Justiniano en el mayor mercado del mundo y en la plaza "puente" entre el tráfico del comercio occidental y oriental. Constantinopla fue construida siguiendo el modelo de Roma (sobre siete colinas, con catorce regiones, foro, capitolio y senado, y su territorio estaría libre de impuestos).

Vídeo: Características del Imperio Bizantino.



Vídeo: Constantinopla.



Vídeo: A pesar de la ausencia de restos consistentes, tenemos numerosas noticias del Gran Palacio de Constantinopla gracias a las menciones de escritores e historiadores.

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