sábado, 4 de agosto de 2012

Altamira se apunta al arte de vanguardia


La Fundación Santillana cede al museo adjunto a las cuevas rupestres una obra del vanguardista mexicano Mathias Goeritz.

 
ELPAÍS cultura (3/08/2012).

 
Considerada como la Capilla Sixtina del arte rupestre, la Cueva de Altamira (Cantabria) alberga la primera obra maestra del arte de la humanidad. Las pinturas de bisontes sobre el techo de roca de la cavidad son la máxima expresión de arte rupestre del Paleolítico Superior y uno de los vestigios pictóricos más remotos, de entre 22.000 y 14.000 años de antigüedad.

 
A partir de hoy, el Museo de Altamira, contiguo a la cueva, podrá presumir de aunar el arte más antiguo junto al más vanguardista en una misma temática: el cuadro del pintor mexicano, Mathias Goeritz, Boceto para el cartel de las cuevas de Altamira (1948), ha sido entregado al museo.

 
La pintura, propiedad de la Fundación Santillana, es una composición abstracta de piezas que componen la figura de un bisonte sobre un fondo blanco. El autor, Mathias Goeritz (1915-1990), fue un pintor y escultor mexicano de origen alemán. Paso su juventud viajando por Europa y el norte de África. En 1948, un año antes de mudarse a América, vivió en la localidad cántabra de Santillana del Mar, donde conoció al escultor Ángel Ferrant, al historiador Pablo Beltrán de Heredia y al escritor Ricardo Gullón. Juntos fundaron la Escuela de Altamira, una organización artística cuyo objetivo era recuperar el arte abstracto de la vanguardia, que se estaba perdiendo tras los estragos de la Guerra Civil española. La marcha a México de Goeritz en 1949 terminó prematuramente con la actividad de la escuela. (...)


Vídeo: Museo de Altamira - Museos: Visiones de España.



 

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