martes, 3 de abril de 2012

Semana Santa con Francisco Salzillo...




Francisco nació en Murcia el 21 de mayo de 1707. Su padre, Nicolás Salzillo, era un escultor italiano, procedente de Capua, que unos años antes se había afincado en Murcia. Tras iniciar estudios de Letras con los jesuitas, parece que entró en la Orden Dominica como novicio, tras lo cual tuvo que hacerse cargo del taller escultórico de su padre a la muerte de éste en 1727, cuando Francisco contaba con tan sólo veinte años.

Era el segundo de siete hermanos, algunos de los cuales trabajarían en el taller familiar, concretamente José Antonio y Patricio, nacidos en 1710 y 1722 respectivamente.

En 1746 se casó con Juana Vallejo y Taibilla, matrimonio fruto del cual nacieron dos hijos: Nicolás, nacido en 1750 y muerto al año siguiente, y María Fulgencia.

Toda la vida de Francisco Salzillo tuvo lugar en Murcia, donde se hizo con un nombre y una fama que trascendieron lo meramente artístico. Sólo hay documentado un viaje suyo fuera de la ciudad de Murcia, el que realizó a Cartagena para la entrega de las imágenes de los Cuatro Santos en 1755. Rechazó la invitación del Conde de Floridablanca para trasladarse a Madrid, lo que le habría servido para darse a conocer en la Corte.

Con el paso de los años, su obra fue adquiriendo fama y recibió multitud de encargos de iglesias y conventos de Murcia y de las provincias limítrofes: Alicante, Albacete y Almería.

En 1755 se le nombró Escultor Oficial del Concejo de Murcia e inspector de pintura y escultura.

Tras la muerte de su esposa en 1763, las reuniones de Salzillo con otros artistas e intelectuales murcianos se hicieron más frecuentes. En 1777 fundaron la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Murcia, que sirvió para que en 1779 se creara la Escuela Patriótica de Dibujo, que tuvo como primer director a Salzillo.

Falleció en Murcia el 2 de marzo de 1783. Fue enterrado en el Convento de Capuchinas de Murcia, donde había profesado su hermana Francisca de Paula.


Francisco Salzillo desarrolló una intensa actividad entre 1727 y 1783. Desgraciadamente, la Guerra Civil española (1936-1939), fue marco de la destrucción de muchas de sus creaciones. De entre las que se conservan, la mayoría se distribuyen por toda la Región de Murcia y algunas provincias limítrofes.

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