miércoles, 1 de febrero de 2012

"Aquelarre", Francisco de Goya y Lucientes...



El cuadro representa, como su propio nombre indica, un aquelarre (reunión o invocación al demonio) en el que bastantes brujas rinden culto a éste, situado a la izquierda del cuadro.

Su composición es simétrica ya que están sentadas en círculo (composición similar a "La gallinita ciega").

Podríamos decir que el centro de esta composición lo forma la mujer del pañuelo blanco a cutos lados se encuentra el demonio el cual destaca en la escena por su tamaño y su enorme mancha negra) y una mujer sentada en la silla (el retrato de Leocadia, amante de Goya, no demasiado favorecida al encontrarse junto a las brujas.

Como en la mayoría de sus Pinturas Negras, Goya, utiliza una paleta sucia (varios colores mezclados con negro). La pincelada es muy suelta, pero en algunas figuras Goya realiza el contorno con líneas bastante finas, como por ejemplo la figura de la izquierda. Todo esto hace crear una escena de terror, macabra.

La luz es expresiva, da fuerza, energía a la imagen, y se centra en las figuras de delante, donde tiene mayor movimiento la escena. Nos permite ver con mucho realismo en la escena y percibir el morbo de la situación junto con el hecho tan tenebroso que representa una invocación al diablo. Se utilizan fuertes claroscuros, como el pañuelo de la bruja sentada en la silla.

Por otra parte, su perspectiva es aérea, ya que a las brujas que están situadas más lejos su rostro no se puede distinguir del todo bien, en cambio en las de delante sí, aunque (como ya decíamos) le interesa sobre todo el primer plano.

En cuanto a los rostros de las brujas están deformados (quizá Goya nos quiso hacer ver la típica imagen de bruja como alguien monstruoso y malévolo). Éstas, rindiendo culto al demonio, muestran su atención puesta en el demonio y a la bruja de la silla. Además de un espectáculo tenebroso; al parecer, Goya nos intenta hacer ver una iniciación diabólica entre ambos. Las figuras están muy juntas y no hay espacio visible entre ellas, por ello nos da la sensación de que son bastantes brujas observando el espectáculo, lo cual es una verdadera novedad, crear un efecto de masa, no de figuras juntas.

Vídeo: Historia de Goya y sus Pinturas Negras.



Vídeo: LA ENFERMEDAD DE GOYA. Pedro Montilla López, profesor de la universidad de córdoba, es el autor del libro Enfermedad y Envejecimiento en la Creatividad de Goya: Enfoque Neurobiológico. Esta obra, profundiza en la repercusión que pudieron tener las enfermedades del pintor aragonés en su evolución artística. La primera crisis severa la sufrió Goya en 1792, cuando perdió el sentido del oído, lo que lo aisló del mundo. Luego tuvo distintos achaques. Pedro Montilla apunta a que probablemente fuera malaria, lo que desconectó el hemisferio izquierdo del cerebro, el del lenguaje y la lógica, con el derecho que es el de la imaginación. Esto explicaría que el pintor pasara del costumbrismo a una pintura mucho mas alejada de la realidad que desembocó en las pinturas negras.

Archivo del blog