martes, 11 de enero de 2011

La Trinidad -tres Personas, un Dios-: un reto para la pintura...




La Trinidad es un misterio de gran densidad teológica, y frecuente en los textos del Nuevo Testamento. Tres Personas distintas y un solo Dios verdadero. Tres personas que aparecen en el Bautismo de Jesús, Mt. 3,16-17:

“Después de ser bautizado, Jesús salió del agua. De repente los cielos se abrieron, y él vio al Espíritu de Dios descender en forma de paloma y se posó sobre él. Y una voz que venía del cielo decía: Este es mi Hijo bienamado”.

Y el mismo San Mateo insiste en Mt 28,19:

“Id pues, haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”.

"La Trinidad", Masaccio:

Tommaso di Giovanni Guidi, llamado Masaccio por su aspecto descuidado, nació en Castel San Giovanni, hoy San Giovanni Valdarno, el 21 de diciembre de 1401. Era hijo de un notario que murió siendo Masaccio aún muy pequeño. Vivió en un ambiente rodeado de arte, y junto con su hermano y su madre, se estableció en Florencia hacia 1420.

Hacia 1424, según cuenta Vasari, entró en el taller de Masolino que había recibido el encargo de la decoración de la capilla Brancacci, a la derecha del crucero de la iglesia de Santa María del Carmine. Parece que Masaccio colaboró en muchos trabajos junto a Masolino.

Un encargo personal fue la Trinidad de Santa María la Novella. Obra de gran realismo, fechada entre el verano de 1425 y Febrero de 1426. Una obra de gran perspectiva, que aprovecha el monumentalismo de la arquitectura de Brunelleschi. Una obra calculada hasta el mínimo detalle.

Al pintar su Trinidad en la pared de Santa María la Novella, en Florencia, inició el estudio consciente de la perspectiva en la pintura, algo que ya había realizado Donatello en la escultura. Utilizó la perspectiva lineal por primera vez, marcando el punto de fuga, debajo de las figuras representadas, a la altura de la vista del espectador, coincidiendo con los cánones más clásicos. El efecto de relieve, de profundidad, es muy evidente.

La Capilla de la Trinidad es una construcción amplísima, delimitada por la perfecta proporción de las figuras. Bajo el intradós, la parte interior del arco, el Padre celestial sostiene la cruz; entre su cabeza y la de Cristo, aparece el Espíritu en forma de paloma. La figura de Cristo, serena, grave, con gran majestad. Después de una pendiente muy ligera, están la Virgen y San Juan, y debajo, en una simulada mesa de altar, un esqueleto, como si se tratara de una reliquia.

El rostro del Padre y el rostro de la Virgen, son modelos reales. El sentido jerárquico, Trinitario, está presente en toda la obra. Una distribución exacta del espacio, sentido piramidal, la Trinidad perfectamente conjuntada, centro de la composición. Masaccio sintetiza las figuras y el ambiente, con una precisión geométrica.

Un espacio perfectamente delimitado, una luz frontal que se distribuye uniforme sobre toda la obra, remarcando la claridad del misterio Trinitario. Las figuras del Padre y el Hijo tiene el mismo tamaño que las figuras humanas, la representación es grandiosa, las imágenes se han dispuesto en forma triangular, con un vértice superior centrado en el Padre.

Es una obra que ha tenido diferentes interpretaciones. La más habitual, es la Trinidad, pero existen otras, como la alusión al Trono de la Gracia, con la Virgen y San Juan como orantes, intercesores ante Dios, como Padre, como Espíritu y como Crucificado; para algunos, es una obra que destaca un doble Gólgota, el real, en la cima del monte, en la parte superior, y el alegórico, en el plano inferior, el esqueleto, que representaría a Adán.

Vídeo: Santa María Novella; Trinity, Masaccio.


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