martes, 8 de mayo de 2012

Yuxtaposición, Frank Gehry...



Frank Gehry está entre los pocos arquitectos admirados por la crítica y el público. Sus obras desbaratan la noción de separación entre arte y arquitectura, pero la fuerte atracción que ejercen sus esculturales edificios no esconde su funcionalidad. Realiza un trabajo arquitectónico minucioso, una sutil mezcla de visión y revisión perceptible en sus famosos bocetos y en sus maquetas.


Gehry es uno de los más destacados representantes de la corriente deconstructivista en Estados Unidos. Su figura empezó a destacar en la década de 1970 gracias a sus atrevidas combinaciones de materiales industriales, tales como maderas contrachapadas, planchas onduladas o vallas realizadas con tela metálica. Su poética extremista ha derivado en la década de 1980 hacia el empleo de formas escultóricas.


Gehry nació (1929) con el nombre de Ephraim Goldberg en Toronto (Ontario, Canadá), pero se trasladó junto a su familia a Los Ángeles en 1947. Allí estudió arquitectura en la Universidad de Baja California y trabajó en la empresa Víctor Gruen Associates. En 1956 Gehry realizó un curso de planeamiento urbano en la Escuela de Harvard, y después regresó a Los Ángeles para continuar trabajando con Víctor Gruen hasta 1960. En el año 1962, después de trabajar un año en el despacho parisino de André Remondet, abrió su propio estudio en Los Ángeles.


Sus primeras obras revelan una fuerte influencia del arquitecto franco-suizo Le Corbusier. Hacia 1972, sin embargo, Gehry ya había comenzado a experimentar con la yuxtaposición de materiales bastos en inusuales composiciones geométricas.


La casa de Ron Davis en Malibú (California, 1970-1972), por ejemplo, cuenta con una cubierta trapezoidal. La reforma de su propia casa en Santa Mónica (California, 1975) se convirtió en el foco de atracción de la prensa especializada: sus nuevas habitaciones consistían en pronunciadas buhardillas de chapa ondulada decoradas con paneles irregulares de malla metálica.


Ha proyectado numerosas viviendas unifamiliares, en cada una de las cuales ha investigado en las posibilidades expresivas de las intersecciones de planos oblicuos, los colores vivos y el empleo de toscos materiales industriales.


Junto con los trabajos privados, ha recibiendo importantes encargos institucionales. El primero de ellos fue el nuevo campus para la Loyola Law School (Los Ángeles, 1981-1984). Entre sus otros proyectos más significativos se encuentran el Museo Aeroespacial de California (1982-1984) y el Museo de Arte de la Universidad de Toledo (Ohio, 1990-1992). En este último se observan los nuevos intereses escultóricos de Gehry, que alcanzan su cumbre en el Museo Guggenheim de Bilbao (1992-1997). En 1989 obtuvo el Premio Priztker, máximo galardón internacional de arquitectura. Ese mismo año se le concedió la Medalla de Oro del Colegio de Arquitectos de Estados Unidos. En 2001, el Real Instituto de Arquitectos de Gran Bretaña le otorgó la Medalla de Oro.


Veamos los siguientes cuatro vídeos por orden (de arriba a abajo).


















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