domingo, 8 de abril de 2012

Pablo Gargallo... "El escultor del vacío" (Expresionismo)...


Pablo Gargallo Catalán (Maella (1881- 1934) está considerado uno de los escultores más importantes e innovadores del siglo XX.

Nacido en Maella, Zaragoza, se traslada con su familia a Barcelona en 1888, donde comenzará su formación artística. Gargallo se forma en Barcelona, desde 1895 con Eusebi Arnau, uno de los máximos representantes de la escultura modernista. Su primer viaje a París, en octubre de 1903, marca el final de este periodo, a lo largo del cual no sólo se forma en el conocimiento de los materiales, las técnicas y los procedimientos tradicionales de la escultura, sino que también dibuja gran número de apuntes, bocetos, estudios y retratos, que representan muy bien la evolución de su obra en esos años.

Cuando regresa de París, en marzo de 1904, Gargallo comienza su carrera como profesional independiente, una vez que domina todos los requerimientos técnicos del oficio y mientras asimila por completo las diversas influencias recibidas del modernismo catalán, del expresionismo rodiniano y del simbolismo europeo. Algunas de ellas se reflejan en las obras que presenta en su primera individual, celebrada en Barcelona en 1906, como consecuencia de la cual recibió del arquitecto Lluís Domènech i Montaner el extenso y decisivo encargo de la decoración escultórica del Hospital de la Santa Cruz y San Pablo.

Mientras desarrolla sus trabajos en el Hospital de la Santa Cruz y San Pablo, a partir de 1907 Gargallo inicia un firme proceso de renovación formal y volumétrica de su escultura. Ya manifiesta dos tendencias fundamentales: una de sobrio carácter clasicista, muy depurada y con planteamientos modernos y sintéticos; y otra más innovadora y personal, a través de la cual ensaya e incorpora las posibilidades expresivas de otros materiales, sobre todo las chapas metálicas.

El impulso definitivo de las inquietudes innovadoras de Gargallo se produce en la década de los años diez, cuando realiza máscaras y cabezas en chapa metálica, de cobre, pero también de hierro, cuya estructura es siempre convexa. Para construirlas, recorta, repuja, modela, engarza, remacha y suelda las piezas con que las compone.

Entre 1920 y 1923, Gargallo incorpora la chapa de plomo a la construcción de sus esculturas metálicas no fundidas e introduce un procedimiento innovador con el modelado en negativo, donde la definición formal se obtiene por la inversión de los volúmenes. Con este nuevo recurso material y expresivo, el escultor invierte y suprime parte de las masas volumétricas, utilizando el hueco y la recepción de la luz para inducir la recreación visual de las mismas, técnica cuyo desarrollo dará lugar a la supresión fragmentaria de la materia y posteriormente al uso del vacío total como elemento escultórico.

Antes de instalarse definitivamente en París, Gargallo comienza la segunda época del cobre y avanza en la otra tendencia de su trabajo escultórico, la representación clasicista y rigurosamente moderna de la figura humana, motivo fundamental en el conjunto de su obra. En el periodo de transición entre Barcelona y París, de 1923 a 1925, realizará un pequeño pero extraordinario conjunto de verdaderas obras maestras, depuradas y esenciales, que marcan la plena consolidación de su nuevo lenguaje clasicista.

Definitivamente en París desde 1924, Gargallo (autor de otros monumentos en Barcelona) será uno de los artistas invitados a presentar bocetos de esculturas para la ornamentación de la plaza de Catalunya, ejecutando en 1928 "El pastor de la flauta”,” La vendimiadora” y “El pastor del águila”, así como los dos “Jinetes del Saludo Olímpico”, instalados en 1929 en el Estadio Olímpico de Montjuïc.

A partir de 1929, Gargallo utiliza chapas especialmente de hierro mucho más gruesas y aumenta el tamaño de las esculturas, lo que conlleva el uso habitual de la forja y hace más necesarias las plantillas. La plena incorporación del vacío y la fragmentación y la elisión de los elementos significantes de la figura se convierten en factores decisivos de la construcción escultórica. Desde 1932 retoma la escultura clasicista y en algunas de las piezas modeladas para fundir aplica recursos constructivos similares a los de las obras en chapa metálica, reafirmando así la naturaleza vanguardista de su lenguaje.

En 1934 sufrió una neumonía fulminante y murió en Reus, (Tarragona) adonde se había desplazado para inaugurar una exposición de su obra.

A Pablo Gargallo se le considera uno de los artistas más significativos de la vanguardia española e internacional. En 1985 se inauguró el Museo Pablo Gargallo en el Palacio Arguillo de Zaragoza. El Museo cuenta con un excelente centro de documentación donde se puede consultar información sobre la vida y obra del artista. Además, el Centro reúne un importante fondo documental sobre otros escultores contemporáneos.

En el año 2007, y debido a la remodelación de las obras del Museo, se organizó la muestra itinerante (con más de un centenar de obras entre dibujos, cartones y esculturas) : “Gargallo en su museo. Colecciones del Museo Pablo Gargallo” que recaló en varias ciudades españolas.



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