lunes, 4 de mayo de 2009

"La máquina de coser electrosexual", Óscar Domínguez...

Tema:

La máquina.

Obra surrealista en la que hay una difícil frontera entre el delirio y la invención, entre el pensamiento y los sueños.

Contenido:

Sobre un fondo oscuro destaca el cuerpo luminoso de una mujer. Se encuentra boca abajo y con la cabeza cubierta. Sus piernas están siendo devoradas por una planta carnívora, mientras sobre su espalda cae un hilo de sangre de un embudo que es vertido desde la cabeza de un toro.

Se trata de un cuerpo mutilado al que le faltan los brazos, en este sentido comparable a su obra “Retrato de Roma”, donde las manos amputadas de su compañera polaca tocan el piano mientras ella canta, reflejo del automatismo.

La obra tiene una gran carga erótica, al representar un desnudo femenino que una planta carnívora trata de engullir.

En esta obra se mezclan la sangre, el sexo y el sadismo. El deseo erótico y la muerte se funden en esta sádica representación.

Fernando Castro, en su libro "Óscar Domínguez", sostiene que el erotismo salvaje de este cuadro está inspirado además en el ideario del marqués de Sade.

En esta obra están plasmadas todas las tesis del Surrealismo, movimiento al que Óscar Domínguez hace grandes aportaciones.

La obra nace de modo febril del inconsciente, fruto de la intuición, de la exploración del subconsciente y de lo onírico característica de esta corriente artística. En el sueño, la racionalidad no controla y se da rienda suelta a los deseos reprimidos.

“La máquina de coser electrosexual” refleja uno de los objetivos de la pintura surrealista: violar radicalmente el orden natural o social establecido de las cosas, llegando a asociar elementos que en la realidad son irreconciliables. Es un atentado a la identidad misma de las cosas.

En ella se observa la influencia de Salvador Dalí en: el uso de esfumaturas, las perforaciones, mutilaciones, las partes del cuerpo borradas, los objetos viscerales.

La influencia es evidente, pero también se diferencian en que Dalí es más racional y la pintura de Domínguez más espontánea y poética. Dalí está preso de las formas y Domínguez del sueño.

El dibujo y la pincelada de Dalí son más seguros; Domínguez es, en esto, más torpe. Dalí acaba las obras y Domínguez las realiza con prisa.

En esta obra se aprecian algunos de los elementos frecuentes en las obras surrealistas de Óscar Domínguez: los objetos mecánicos, animales, insectos, escenas de tauromaquia, representaciones femeninas, elementos del subsuelo, paisajes cósmicos, esoterismo, objetos eróticos (latas de sardinas, abrelatas, cerraduras), los juegos infantiles (cometas, diábolos) y elementos destructivos (revólveres, máquinas y flechas).

Elementos plásticos:

La sábana blanca y el cuerpo femenino concentran la iluminación con el objetivo de resaltar el erotismo de la obra.

Predominan los colores fríos que contrastan con la sangre derramada y el color cálido del cuerpo.

Es una obra sólida, poética, de correcta técnica y de una concepción fuerte del color.

Composición:

El cuerpo desnudo aparece en un primer plano describiendo una línea diagonal en la parte inferior del lienzo. La planta carnívora que engulle sus pies prolonga la misma línea.

Se trata de un cuerpo ingrávido y rígido de una gran belleza, que contrasta con el sadismo de la escena.

La extraña máquina de coser describe una diagonal opuesta, cruzándose perpendicularmente con el cuerpo, lo que crea sensación de profundidad.

El cuerpo del toro, cuyo interior se encuentra perforado, vacío, se une a través de su pezuña a la planta carnívora.

Significado:

"Máquina de coser electrosexual" es la obra más famosa de Óscar Domínguez. Pertenece a su etapa surrealista.

A igual que en otras de sus obras surrealistas, muchas veces deudoras de la pintura daliniana, las figuras y objetos que componen, contienen referencias mágicas, mecanicistas y sexuales.

El toro, la máquina y la mujer son elementos que se repiten en la obra de Óscar Domínguez.

El toro, símbolo de la bravura española, representa el primitivismo, la disyuntiva entre la vida y la muerte. Contraste con la máquina que significa lo racional.

La máquina ha servido de inspiración a muchos artistas. La máquina estaba asustando a los pensadores de los años 30. Los surrealistas tomaron posición ante la era científica que estaban viviendo, pues asocian la máquina con lo racional, la capacidad humana responsable de la represión de los impulsos y del deseo sexual.

Los movimientos de vanguardia descubrieron que la esencia de la modernidad radicaba precisamente en la nueva dinámica urbana unida a la mecanización del trabajo. En la vida cotidiana, que el nuevo contexto trajo consigo, el hombre y las máquinas eran concebidos en los mismos términos.

En las vanguardias artísticas la máquina adquirió un lugar privilegiado, ocasionado por la modernización de la sociedad, como símbolo del cambio.

Las reacciones ante esta realidad no fueron unánimes, las obras creadas entonces reflejan desde:Entusiasmo: convertida en objeto de culto, la máquina produjo iconos que inspiraron a los artistas “Mecanomórficos”, así como al Constructivismo en Rusia, al Futurismo en Italia, la Bauhaus en Alemania y al Purismo en Francia.

Ansiedad (Surrealismo) Actitud crítica (Dadá).

La mujer de los cuadros de Óscar Domínguez es casi siempre una trampa o una provocación. Aparece en medio del resplandor brutal del escándalo iluminado.

En esta obra se aprecia la influencia de la poesía de Lautréamont (uno de los poetas malditos), que los surrealistas, impulsados por André Breton, tomaron como lectura fundamental, en particular los seis libros de “Los Cantos de Maldoror”.

Cita de Lautréamont: “Mi poesía sólo consistirá en atacar por todos los mediosal hombre, esa bestia salvaje, y al Creador, que no hubieradebido engendrar semejante criatura”

“La máquina de coser electrosexual” se sitúa en esta misma línea que celebra el matrimonio del metal y de la carne.

Es característica de su estilo: la invención de objetos imposibles que conecten con nuestro perverso subconsciente. La máquina de coser es, en realidad, una máquina de tortura. Es fácil ver un buen ejemplo de esto en la situación actual de las fábricas del tercer mundo.

Agustín Espinosa escribe: "Sueños de tortura y pesadillas se desperezan en sus lienzos... Lo surreal sacude los raíles de su tren en marcha".

Óscar Domínguez muestra esta obra en una exposición que Gaceta de Arte organiza en Tenerife en el Círculo de Bellas Artes por delegación de Adlan (Amigos de las Artes Nuevas) en 1936, junto con “Recuerdo de mi isla”, “Cueva de Guanches”, “Tengo razón”, “Mariposas perdidas en la montaña” y cuatro dibujos.



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