jueves, 7 de mayo de 2009

"Homúnculo", Manolo Millares...


Tema:

En esta obra Millares insinúa una figura humana, de la que se pueden adivinar su cabeza, piernas, brazos, tronco.

Contenido:

La obra posee corporeidad y volumen, configurando una especie de cuerpo torturado, desgarrado y roto, que se parecen a la forma humana, que Millares llama “Homúnculo”.

El término “homúnculo” se refiere a unos seres que se asemejan a los humanos, pero que son de creación artificial.

“El Homúnculo”, aparece abultado, rasgado como manchado de la sangre derramada.

Se nos presenta directamente como un objeto en sí mismo, con volumen, y no como una representación dentro del cuadro. Es la representación del hombre en pleno proceso de desintegración.

Elementos plásticos:

El material con que está hecha esta obra es el material preferido de Millares, la arpillera o tejido de estopa muy basto usado para hacer sacosLa arpillera es un elemento que Millares añade a la superficie del cuadro junto con otros materiales como arena, cuerdas, pedazos de cerámica, madera, objetos sacados de la basura, cubiertos luego con capas chorreadas de pintura.

Esta obra supone un avance más en el uso de la arpillera. Ésta no es ya un componente de un collage, sino que es la base material y expresiva de la obra.

Millares "compone" la arpillera utilizando distintas calidades de tela; la quema, la rompe, la desgarra, la perfora, la anuda, la cose y recose y, finalmente, la pinta.

El pintor enfatiza el sentido destructivo de las perforaciones, desgarros y cosidos de la tela.

Emplea una gama cromática escasa, muy sobria, que contrasta con la gran variedad de materiales que utiliza. El color, reducido al marrón natural de la arpillera, blanco, negro y toques de rojo, acentúa el dramatismo de la imagen. El color se aplica de forma irregular, con empastes y chorros.

El fondo del cuadro aparece dividido horizontalmente en dos zonas: la mitad superior es blanca; la inferior es negra. Ambas zonas aparecen rayadas.

El color negro tiene un gran protagonismo (aspecto característico de su obra desde su entrada en El Paso hasta la mitad de los sesenta). Se trata de un negro denso y pastoso que favorece el efecto dramático que pretende lograr.

La arpillera es una evocación de los tejidos con los que se envolvían las momias guanches, descubiertas por el pintor en el Museo Canario.

Es un material humilde, que el artista transforma en un grito expresionista y en una convulsión estética.

Utiliza el valor de la materia como vehículo de expresión.

En función de la utilización de arpillera, cuerda y otros materiales, su obra ha sido catalogada como pintura escultórica, ya que el artista consigue una perfecta simbiosis entre el arte de la pintura y la escultura.

Millares crea superficies pictóricas, de volúmenes casi escultóricos, que provocan en el espectador una intensa reacción emocional.

Estas arpilleras, consiguen transmitir una sensación de angustia, de miseria y de opresión, pero también la grandeza del material humilde, del saco viejo y roto, recuperado de la basura como material artístico.

La abstracción se sustituye por una reconocible figuración y la obra adquiere, incluso por los materiales que incorpora a ella, un matiz social y moral. Denuncia las atrocidades y barbaridades de este mundo.

El material pobre cumple su estricta función de revelarnos el detritus canallesco que rodea al hombre, y la pericia del artista, combinando hábilmente los escuetos recursos del color y de las formas. Extrae a ese material todas las posibilidades que encierra de expresión y presión dramática.

Significado:

“El Homúnculo” no es sólo la momia de los guanches exterminados por los conquistadores, sino que hacen referencia a la historia de España, a la Guerra Civil.La obra también evoca “la representación de la crucifixión”, “sombrajos de la redención humana”.

Manolo Millares es uno de los artistas más importantes del Informalismo a nivel internacional. Su obra concilia magistralmente la renovación formal con la intensidad dramática, creando superficies pictóricas de volúmenes casi escultóricos que provocan en el espectador una intensa reacción emocional.

El propio Millares escribió: “El homúnculo es una consecuencia esperada de la grandísima belleza que puede traslucir el harapo en sí, puesto al desnudo, en su evidente porquería. La destrucción y el amor corren parejos por los espacios y parajes descoyuntados. No importa que el hombre se haya roto si de él emergen rosas de légamos y principios renovados como puños”.

La obra es una metáfora de la irracionalidad y crueldad de la condición humana.

Curiosidades:

Pierre Matisse, nieto del genial Henri Matisse, fundó una galería de Arte y apostó por los pintores españoles de El Paso, adquiriendo muchas de sus obras, entre ellas una gran colección de obras de Millares. A su muerte esta colección fue adquirida por Acquarella Galleries.



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