sábado, 2 de abril de 2016

El Expresionismo...


Hay una serie de movimientos de vanguardia que se pueden agrupar bajo el título común de expresionismo. Se trata de un arte que no quiere partir del mundo exterior para estudiarlo, conocerlo o representarlo, sino que pretende expresar el mundo interior, la esfera emotiva o espiritual del artista.

Orígenes del expresionismo:

El expresionismo aglutina experiencias diversas, de la literatura a la música, pasando por las artes figurativas, y también expresiones artísticas nuevas como el cine.
Los precedentes se deben buscar en artistas que ya habían manifestado el malestar o angustia por pertenecer a una sociedad que consideraban en crisis, tales como Van Gogh, Gauguin y Novell. O en esos otros que habían resuelto ese mismo malestar con la armonía decorativa y el gusto cromático, como Matisse y los fauvistas.

Los dos grandes referentes:

El ámbito más adecuado para el desarrollo de las tendencias expresionistas es el de la cultura alemana, a causa de las características espirituales, y a veces místicas, del romanticismo alemán. Pero los dos grandes puntos de referencia para los expresionistas son Edvard Munch y James Ensor.

La pintura del noruego Edgard Munch (1863-1944), que pasó muchas temporadas en Francia, Italia y Alemania, es una pintura trágica que expresa el sentimiento terrible de la soledad y la muerte. Para ello usa composiciones en las que el color violento se dispone dentro de líneas sinuosas. El belga James Ensor (1860-1949) destacó por la originalidad de su obra. Sobretodo por sus retratos, que ofrecen una visión grotesca de la humanidad y que le convirtieron en el principal precursor del expresionismo. Sus colores fuertes y estridentes, así como sus pinceladas violentas y bruscas potenciaban el efecto agresivo de sus temas.

La pintura expresionista:

El expresionismo en pintura toma forma el año 1905 en Dresden, donde se reúne un grupo de artistas que bautizan a su movimiento con el nombre de Die Brücke (“El puente”). Entre ellos hay Ernst Ludwig Kirchner (1880-1938) y Kart Schmidt-Rottluff (1884-1976). Después se unieron otros como Emil Nolde (1867-1956). Todos tienen en común el uso de colores fuertes, violentos y contrastados, mientras el dibujo deforma las imágenes en un sentido visionario o caricaturesco. El grupo se trasladó a Berlín en 1911 y se disolvió dos años después, a causa de fuertes diferencias internas. Mientras, en Munich, se formó otro grupo, la Neue Künstlervereinigung (“Nueva asociación de artistas”) y después, en 1911 Der Blaue Reiter (“El caballero azul”), en el cual convergen también algunos pintores de Die Brücke. Sus fundadores son Vasilig Kandinsky (1866-1944) y Franz Marc (1880-1916), que en 1912 publican el almanaque “Der Blaue Reiter”, donde se recoge un conjunto de escritos teóricos básicos para la compresión de las ideas del movimiento. Este arte tiene un significado espiritual. Todos ellos definen la posibilidad de crear una pintura que no represente, sino que exprese a través de la armonía de líneas y de colores.

Otros artistas alemanes como Otto Dix (1891-1969) y George Grosz (1893-1959), siguen el camino del expresionismo de base realista, violento y grotesco, con acentuación de la sátira política y social, y de la denuncia de los males de la sociedad contemporánea, hasta el punto que con el nazismo se ven
obligados a irse de Alemania.


Archivo del blog