sábado, 1 de febrero de 2014

El arte barroco en los países protestantes...


En los países protestantes desaparece la Iglesia como regulador de la actividad artística, la ausencia de la imaginería devota hace que se desarrollen nuevos temas: lo cotidiano, el costumbrismo, los paisajes, el intimismo y los cuadros de Corporación (retratos grupales de los integrantes de estos gremios) van a caracterizar al barroco de estos países.

Se desarrolla el cuadro de pequeño tamaño cuyos temas, representan a los ambientes, objetos y prendas de los nuevos clientes.
Surgen dentro de los nuevos temas las naturalezas muertas, llamadas también bodegones pues en su origen se representaban escenas de cocinas y tabernas -o bodegones- donde se detallaban naturalezas muertas, motivo que luego se independizó como tal. Todas estas características configuran el denominado naturalismo holandés.
 
Las obras comienzan a exportarse por vía marítima y los artistas viajeros llevan los conocimientos del arte holandés por las cortes europeas.
 
Un representante de primera línea es Rembrandt van Rijn. Nació en Leyden en la época de la independencia de Holanda de España. En 1624 viaja a Amsterdam, donde tomó clases de pintura y aprendió acerca del barroco incipiente y posiblemente conoció el estilo de Caravaggio, regresó al año siguiente a su ciudad y en 1631-2 se establece en Amsterdam como pintor de retratos individuales y grupales con gran éxito a partir de "La lección de Anatomía del Dr. Tulp" pintado para la Corporación de Cirujanos de Ámsterdam.
 
En 1634 se casó con Saskia van Pylenborch a quien le realizó numerosos retratos ("Saskia con una flor") y con quien vivió hasta su muerte en 1642, tuvieron un hijo llamado Tito. En ese año realiza "La Compañía del Capitán Frans Banning Cocq", más conocido como "La Ronda Nocturna". Esta obra es un grupo conmemorativo de las milicias voluntarias alistadas para defender la ciudad de Amsterdam. Cada retratado pagaba según el lugar que ocupaba en el cuadro. A partir de este año su éxito comienza a declinar y llegó a la bancarrota en 1656.
 
En este período comienza a realizar obras de gran inspiración bíblica, retratos de judíos con quienes vivía y crea una iconografía protestante. Los retratos de los años "50" y "60" son de una gran captación psicológica y su obra es más profunda que la anterior, con un contenido emocional muy hondo y sin dramatismo superficial.
 
La serie de sus sesenta autorretratos muestra cada etapa de su carrera entre 1629 y 1669. En los últimos años continuó recibiendo encargos importantes como "La conjura de los bátavos"y el grupo Staal Meesters o "Los síndicos de los pañeros", el mayor retrato grupal holandés. Estas obras impresionaron mucho al ya anciano Frans Hals notándose la influencia en sus últimos cuadros.



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