jueves, 15 de enero de 2009




"El Nacimiento de Venus", Botticelli...


"El nacimiento de Venus" (1485) de Alessandro Botticelli está hecho a témpera sobre un lienzo (172´5 x 278´5 cm) y se conserva en la Galería de arte Uffici en Florencia. Pertenece al Renacimiento Italiano. Fue pintada para un miembro de la familia Médici, para decorar uno de sus palacios de ocio en el campo.

El tema mitológico era habitual para las casas de campo. Venus es la diosa del amor y su nacimiento se debe a los genitales del dios Urano, cortados por su hijo Cronos y arrojados al mar.

El momento que presenta el artista es la llegada de la diosa, tras su nacimiento, a la isla de Citera, empujada por el viento como describe Homero, quien sirvió de fuente literaria para la obra de Botticelli.

Venus aparece en el centro de la composición sobre una enorme concha; sus largos cabellos rubios cubren sus partes íntimas mientras que con su brazo derecho trata de taparse el pecho, repitiendo una postura típica en las estatuas romanas de las Venus Púdicas.

La figura blanquecina se acompaña de Céfiro, el dios del viento, junto a Aura, la diosa de la brisa, enlazados ambos personajes en un estrecho abrazo. En la zona terrestre encontramos a una de las Horas, las diosas de las estaciones, en concreto de la primavera, ya que lleva su manto decorado con motivos florales. La Hora espera a la diosa para arroparla con un manto también floreado; las rosas caen junto a Venus ya que la tradición dice que surgieron con ella.

Técnicamente, Botticelli ha conseguido una figura magnífica aunque el modelado es algo duro, reforzando los contornos con una línea oscura, como si se tratara de una estatua clásica. De esta manera, el artista toma como referencia la Antigüedad a la hora de realizar sus trabajos. Los ropajes se pegan a los cuerpos, destacando todos y cada uno de los pliegues y los detalles. El resultado es sensacional pero las pinturas de Botticelli parecen algo frías e incluso primitivas.

Pintor del Quattrocento italiano Alessandro di Mariano di Vanni Filipepi (Botticelli era el apodo de su hermano mayor, Giovanni, cuya obesidad provocó que el mote de tonelete se extendiera a todos los miembros de la familia). Nació en Florencia hacia 1444-1445. Se inició en el arte de la orfebrería, oficio de gran prestigio en el siglo XV pero con 17 años entró en el taller de Fra Filippo Lippi, uno de los pintores florentinos más afamados del Quattrocento. Ese aprendizaje tuvo lugar en Prato y duró unos cinco años.

Desde 1470 Botticelli dirige un estudio en la actual Via della Porcelana de Florencia, en una casa adquirida por su padre seis años antes. Ese año recibe el primer encargo procedente de una institución oficial, la Fortaleza para los "Sei della Mercanzia". Otras obras del pintor son "La Epifanía", "El Regreso de Judith a Betulia", "La Virgen de la Eucaristía".

En 1475 recibe encargo de los Médici (retratos de Giuliano de Médici). En 1481 le llama el papa Sixto IV para trabajar en la decoración de la Capilla Sixtina junto a Ghirlandaio, Perugino, Pinturicchio o Cosimo Rosselli.

"La Rebelión contra la Ley de Moisés" y "Las tentaciones de Cristo" son las dos obras ejecutadas en Roma. La serie de Nastagio degli Onesti, la Madonna del Magnificat o la de la Granada y sus escenas mitológicas - el Nacimiento de Venus o la Primavera - indican que su bello estilo está en su momento álgido, estilo que se encuentra a caballo entre los conceptos del Renacimiento y el espíritu del Gótico tardío, integrando en sus obras el pensamiento de sus clientes, por lo que sus encargos fueron numerosos.

Botticelli falleció en Florencia el 17 de mayo de 1510, siendo enterrado su cuerpo en el cementerio de Ognissanti, ocupado en la actualidad por diversos edificios.







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