viernes, 19 de noviembre de 2010

Catedral de Santa Ana de Las Palmas de Gran Canaria.



En el corazón del barrio de Vegueta se encuentra la Catedral de Santa Ana, con sus torres gemelas, fue la primera construcción artística de Canarias, ejecutada por orden del Rey Católico después de la conquista de Gran Canaria, en 1478.

La Catedral de Santa Ana no se levantó de una sola vez, sino por fases. La primera fase abarca desde 1504 hasta 1570, fecha en que se paralizaron las obras. En esta etapa intervinieron maestros foráneos (sevillanos, cántabros, vascos), pues Canarias no contaba aún con artífices capaces de realizar un edificio de este estilo.

Esta primera fase se realiza empezando por los pies hasta llegar al brazo del crucero, paralizándose ahí los trabajos. El estilo en que se levanta es el gótico tardío, bien es verdad.

Posee tres naves y dos más de capillas. En principio, las naves iban a estar a desigual altura (más alta la central que las laterales), luego se decidió cambiar el proyecto y hoy luce los pasillos a una altura similar. Hay vanos apuntados, contrafuertes y arb
otantes en el exterior, bóvedas nervadas de terceletes, todas iguales, y una estrellada de nervios combados, éstos propios del gótico final, como en Sevilla.

La fachada oeste tuvo, hasta el siglo XIX, dos torres poligonales, las llamadas torres de caracoles; hoy día no existe.

La segunda fase abarca desde 1780 hasta las primeras décadas del siglo XIX. En 1781, en Cabildo catedral decidió proseguir las obras, y para ello escogió como jefe de la obra al tinerfeño Diego Nicolás Eduardo, formado en la Academia de Bellas Artes de Madrid; éste decide hacer el brazo del crucero y avanzar hasta completar el ábside.

A pesar de que se encontraba en el siglo XVIII, y ya aparece el estilo Neoclásico en Canarias, Eduardo optó por no romper la composición interna y realizó esta ampliación bajo las pautas góticas. La fachada este o de la cabecera es, sin embargo, neoclásica, lo mismo que el exterior del cimborrio.

En esta segunda fase comienza a levantarse la fachada principal u oeste, cuyo primer cuerpo es planteado por el escultor José Luján Pérez (muerto en 1915), discípulo de Eduardo en arquitectura.

La tercera fase, y última, ocupa la última década del siglo XIX y las dos primeras el XX. A ella corresponde el segundo cuerpo y remate de la fachada actual, cuyo diseño se
debe al arquitecto Laureano Arroyo. La zona central de la fachada recoge un rosetón, que intenta recordar el que, realizado en el siglo XVI, se observa desde el interior del edificio.

En definitiva, la Catedral de Santa Ana ofrece, pues, un interior de rasgos góticos, envuelto en un caparazón neoclásico en el que despuntan los contrafuertes y arbotantes. Esta construcción constituye la única obra realizada con pautas del gótico culto en Canarias. Hasta el siglo XVIII no volveremos a encontrarnos un edificio cerrado con bóvedas (Iglesia de los Jesuitas de Las Palmas de Gran Canaria), pues los demás se techan hasta entonces con cubiertas de madera.

Vídeo: Catedral Santa Ana, Las Palmas de Gran Canaria.


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