domingo, 19 de febrero de 2017

NUEVO TEMA EBAU...


CHICOS...

Listo para IMPRIMIR el nuevo tema EBAU: "PINTURA ROMÁNTICA - I. Lenguaje estilístico: Pintura Romántica (características generales, autores y obras más importantes).Otros estilos pictóricos: Realismo - II. Aspectos cronológicos".

viernes, 17 de febrero de 2017

Pintura Realista...



La pintura es una parte de la conciencia social, un fragmento del espejo en el cual las generaciones se contemplan una y otra vez, y como tal, debe seguir a la sociedad paso a paso” (Castagnary).

El denominado realismo pictórico surge como oposición a las corrientes idealistas y románticas que se impusieron durante la primera mitad del siglo XIX. Propugna la exposición de la realidad objetiva y, del momento presente, con representación de escenas de la vida cotidiana, protagonizadas generalmente por campesinos y obreros, y con adquisición de una importancia preponderante del paisaje. Se trata de una forma de manifestación artística, centrada en Francia, que determina la transición hacia el impresionismo y el simbolismo.

Los grandes maestros:

Por su unidad de presupuestos estéticos, la escuela pictórica realista es probablemente una de las mejor definidas durante la segunda mitad del siglo XIX, época en la que otros movimientos como el impresionismo crearon líneas evolutivas diferentes que dieron lugar a cierta confusión en su ordenación.

Éste no es el caso de los pintores realistas, entre los que se diferencian las siguientes personalidades relevantes:

Gustave Courbet (1819-1877) es la primera gran figura del realismo pictórico francés. Creó el término cuando organizó la exposición «El Realismo» en un pabellón anexo a la Exposición Internacional de París de 1855, que había rechazado una de sus obras.

Jean-François Millet (1814-1875) caracteriza su obra por el desarrollo de escenas de la vida campesina, con un tratamiento rudo y esforzado, alejado del halo de ingenuidad que anteriormente era propio de la representación de la actividad en el ámbito rural.

Honoré Daumier (1808-1879) crea obras de temática esencialmente urbana, con representación en tonos oscuros de personajes proletarios y humillados. Destaca su innovadora concepción del dibujo, con trazo denso y distorsión de las figuras, y que hace aparecer su obra gráfica entre los antecedentes de la caricatura como género.






jueves, 16 de febrero de 2017

"La Libertad guiando al pueblo"...




Delacroix quiso poner de su parte a favor de la insurrección burguesa que tuvo en Francia en 1830 pintando esta "Libertad guiando al pueblo" que le sirvió para luchar por la patria de esta manera tan peculiar, a través de la pintura.

El tema de la obra es la insurrección parisina que tuvo lugar los días 27, 28 y 29 de julio de 1830 en lo que son las denominadas " Tres jornadas gloriosas". Es una de las revoluciones burguesas, y más concretamente la que puso fin al terror blanco tras los dieciséis años de restaurada la monarquía borbónica, encarnada en el ultraconservador Carlos X, que fue expulsado del trono y sustituido por Luis Felipe de Orleans, el llamado Rey burgués, con lo que se consumó el acceso al poder de la burguesía liberal, aunque no se instauró la república. Delacroix estuvo del lado de los revolucionarios, es más, él mismo aparece representado en el cuadro como el hombre que lleva el sombrero de copa negro y que se encuentra entre los combatientes y en primera fila.

En el cuadro aparecen jóvenes, adultos, clase obrera, burgueses y soldados defendiendo a la Libertad que, como ya se ha dicho, en este caso se identifica también con Francia y es representada como una mujer empuñando un fusil de la época (rasgo realista) y con el pecho al descubierto, hecho este último que escandalizó a críticos y a parte de la sociedad de la época. Entre los muertos del primer plano (abajo, a la derecha del espectador) aparecen también soldados leales a Carlos X.

La figura de la Libertad porta dos símbolos revolucionarios: el gorro frigio y la bandera tricolor, que el nuevo régimen adoptó nuevamente. En segundo plano, a la derecha del espectador, encontramos Notre-Dame de París, en una de cuyas torres ondea la bandera revolucionaria, quizás para afirmar el sometimiento de la iglesia, que había sido uno de los apoyos de la restauración borbónica.





Marianne y la divisa de la República Francesa...




La Gaceta de Cyrano.


Marianne encarna la República francesa. Marianne representa la permanencia de los valores que fundan la adhesión de los ciudadanos a la República: "Libertad, Igualdad y Fraternidad".

Unas veces empleado por los adversarios del régimen republicano y otras por sus defensores, el nombre de Marianne (Marie-Anne), popular, es el símbolo de una República construida mediante la progresiva adhesión a la divisa de todos los ciudadanos.

Marianne se convirtió paulatinamente en la representación de la madre patria más fácil de compartir, unas veces fogosa y guerrera y otras pacífica y sustentadora.

El origen de la imagen de La Marianne data de la Antigüedad. El gorro frigio era utilizado por los libertos del Imperio Romano, esclavos a los cuales su amo devolvió la libertad y cuyos descendientes se consideraron por este motivo como ciudadanos del Imperio. La Democracia ya se representaba bajo rasgos femeninos; a sus pies un timón y un saco de trigo volcado a la mitad; poco interesada por el poder, su preocupación principal reside en efecto en las aspiraciones del pueblo.

A partir de 1789, las esculturas y los cuadros representarán personajes femeninos que llevan con ellos los valores de la Revolución francesa y en cuyo primer lugar está situada la Libertad. La Libertad aparece bajo los rasgos de una joven, que lleva un vestido corto y que sostiene en su mano derecha una pica adornada con el gorro frigio. Es una guerrera que simboliza la idea de que la libertad se adquiere por las armas. En ocasiones, esta imagen de la Libertad aparece más sensata, más grave, vestida con una túnica larga y una postura más serena. En este caso pierde muchos de sus atributos entre los cuales el gorro frigio, usado por los revolucionarios. Marianne se encuentra a menudo armada y con casco, como la Atenea griega.

Después de 1799, el fin de la República y la instauración del régimen del Imperio conllevan un debilitamiento de la representatividad de Marianne, pese a la vivacidad persistente del tema de la Libertad. Múltiples artistas la perpetúan, entre los cuales cabe hacer especial mención de Eugène Delacroix en "La liberté guidant le peuple aux barricades" ("La Libertad guiando al pueblo en las barricadas") de 1830.El nombre de Marianne vuelve a aparecer por un tiempo con la Segunda República pero a menudo adopta un sentido peyorativo. Los partidarios de la República social, "los rojos", recuperan el nombre. Simultáneamente, en 1848 se organiza un concurso a fin de definir la representación de la nueva República en la cual habrían de reaparecer los valores revolucionarios.

Al proclamar el régimen del Imperio en 1852, Napoleón III ordenó la substitución de la imagen de Marianne en las monedas y en los sellos de correos por su propia efigie. Paralelamente, se constituyen grupos de oposición republicanos y adoptan La Marianne como símbolo de adhesión.

Una vez reinstalada la República, la Comuna de París desarrolló el culto de la combatiente revolucionaria con el busto desnudo que lleva el gorro frigio rojo de los sans-culotte (revolucionarios franceses de 1792). Mas en París nunca se le llamó Marianne y el nombre sólo se utilizó en las provincias. En cada ciudad, estatuas y campanas llevan ese nombre y evocan los grandes momentos revolucionarios: 1789, 1830 y 1848.

En el siglo veinte, todos los ayuntamientos se dotan progresivamente de un busto de Marianne que a partir de ese momento llevará sistemáticamente el gorro frigio y estará libre de sus otros atributos (pabellón de armas, nivel o balanza).

Marianne se representa de una manera sumamente depurada. Las últimas representaciones en boga en los ayuntamientos actuales, son aquellas que adoptan los rasgos de Brigitte Bardot, de Catherine Deneuve y de Laetitia Casta. Al margen de las representaciones oficiales, proliferan representaciones libres, los caricaturistas se adueñan de Marianne como la imagen símbolo de la Nación.

Hoy, la asimilación de la República francesa a "La Marianne" es un hecho. Marianne ha sobrevivido a cinco Repúblicas y a las vicisitudes de la historia, fortaleciendo su poder simbólico a medida que se reafirmaba la idea de la nación francesa. (...)

Vídeo: Delacroix.

Delacroix from Philip Scott Johnson on Vimeo.

miércoles, 15 de febrero de 2017



Chicos... Johanna, Andrea, Vanessa, Marc,  Pedro y Ricardo...

NO IMPRIMIR el tema del Movimiento Realista hasta que mañana, jueves 16 de febrero, nos veamos en clase; hay aspectos nuevos que tengo que deciros tras la reunión EBAU celebrada hoy.

martes, 14 de febrero de 2017

domingo, 12 de febrero de 2017

La bandera de Francia, su historia...



Historia en la guía 2000.

La actual bandera que ondea en el estado francés, tuvo su origen en las ideas liberales de la Revolución Francesa de 1789, y sus colores y diseño se debieron a la inspiración del marqués de Lafayette, quien dispuso que se adoptara como insignia patria, un emblema de tres colores verticales: el rojo junto al asta, en el medio el blanco y azul al otro extremo. Durante el mandato de la Primera República, el 15 de febrero de 1794, respetándose los colores, se varió el orden de las franjas, dejando en medio la blanca, pero invirtiéndose la roja con la azul, quedando ésta junta al asta, siguiendo los consejos del famoso pintor revolucionario, amigo de Robespierre, Jacques-Louis David.

El blanco representaba a la monarquía, y el rojo y el azul a la ciudad de París, que se habían mostrado en la escarapela que lucían los integrantes de las milicias de la guardia nacional, y que incluso lució el rey Luis XVI.

Con la derrota de Napoleón, y la asunción de los borbones al trono francés, la bandera tricolor fue reemplazada por la tradicional de la monarquía, que era blanca y con una flor de lis. Esto perduró hasta 1830, cuando el monarca constitucional Luis felipe de Orleáns, volvió a imponer la bandera roja, azul y blanca, que perduró hasta nuestros días. Esa bandera tenía además, un gallo, símbolo de Francia.

Con el derrocamiento de Luis Felipe, y el establecimiento de la Segunda República, la bandera tricolor continuó siendo la oficial, aunque el pueblo prefirió identificarse con la roja de la revolución.

En el gobierno de la Tercera República ya no hubo discusión en el uso de la bandera tricolor.Durante el período revolucionario de 1848 el gobierno provisional adoptó la bandera tricolor; el pueblo, en cambio, prefirió enarbolar la bandera roja en las barricadas, para marcar la fuerza de su rebelión. (...)

sábado, 11 de febrero de 2017

Romanticismo en España: Eduardo Rosales...


Eduardo Rosales, nació en Madrid, en 1836. En 1851, ingresó en la Escuela de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Fue discípulo de José, Pedro y Federico de Madrazo. Viajó a Roma en 1857, donde se unió al grupo de españoles que se reunía en el Café Greco, tales como Casado de Alisal, Dióscoro Puebla y Fortuny.

Se asoció a los puristas nazarenos, tendencia que abandonó a favor de un mayor realismo. En ese estilo pintó “Doña Isabel la Católica dictando su testamento”, su obra maestra. En 1869 regresa definitivamente de Roma y se instala en Madrid. Al proclamarse la I República, le ofrecen la dirección del Museo del Prado, que rechazó por razones de salud. Murió en Madrid, en 1873.


viernes, 10 de febrero de 2017

Romanticismo alemán: Caspar David Friedrich...

Caspar David Friedrich (1774-1840), unánimemente considerado la encarnación del artista romántico, nació en Greifswald, sobre el Mar Báltico (en la zona de Pomerania que perteneció a Suecia entre 1630 y 1815). Estudió en la Escuela de Bellas Artes de Copenhague, y luego se radicó en Dresde, capital del reino de Sajonia, donde estableció una amistad duradera con el pintor noruego Johan Christian Dahl.

 A pesar del estrecho contacto del pintor con los países nórdicos, su obra fue mostrada por primera vez en la región en la exposición “Caspar David Friedrich. La naturaleza animada”, recientemente realizada en el Museo Nacional de Estocolmo. El hecho es parte del tardío reconocimiento de la obra de Friedrich, la que fue “olvidada” durante la segunda mitad del siglo XIX, reconocida a nivel local en Alemania hacia 1900, utilizada como propaganda nacionalista por el régimen nazi, para finalmente ser aceptada internacionalmente luego de importantes exposiciones retrospectivas realizadas en Londres y Hamburgo en los años 70. 

Vídeo: Caspar David Friedrich

 

jueves, 9 de febrero de 2017

Romanticismo inglés: Turner - Constable...


Joseph Mallord William Turner (1775-1851) es un paisajista inglés representante de la pintura romántica. El romanticismo pictórico tiene como características la subjetividad creativa, un rico mundo interior, gusto por la naturaleza atormentada, por lo pasional y por el amor vehemente y delirante. Pintan lo desconocido y misterioso, la noche, las ruinas, los cementerios, la muerte, la luna y los fenómenos de la naturaleza. Los románticos huyen de lo racional y matemático y, claro, eran unos apasionados admiradores de España, país que reunía todo lo que buscaban.

Turner cultivó el óleo pero sobre todo la acuarela ya que le permitía un notable difuminado de las formas y esas típicas atmósferas suyas tan vaporosas y evanescentes. Nadie como él ha sabido reflejar el paisaje de las Islas Británicas con sus nieblas, sus lluvias, nubes y costas, aunque también pintó paisajes de Venecia, Alemania, Roma, etc.

Turner solía salir con mal tiempo a observar el mar y el cielo, fijaba sus impresiones en apuntes que posteriormente convertía en cuadros en su taller. Su pintura es muy innovadora para su época y resulta particularmente atrevido al pintar las fuerzas abstractas de la naturaleza, fuerzas sin forma como la niebla, la tormenta, la lluvia, etc.

En sus paisajes asistimos a la desmaterialización de las formas, que ceden protagonismo a la luz. Así Turner refleja lo inestable, lo accidental, lo cambiante y por ello es considerado un precursor del Impresionismo. Bucea con sus pinceles en el humo, el vapor y la humedad, heridos por una luz intensa y cegadora.


 



Jhon Constable, pintor inglés, maestro del paisaje de estilo romántico. Sus obras, extraídas directamente de la naturaleza, influyeron en los pintores franceses de la Escuela de Barbizon y en el movimiento impresionista.

Sus paisajes han recibido diferentes consideraciones, algunos críticos ven una verdadera y sensible traducción del escenario familiar, otros perciben un tono moralizante inspirado por los Discursos de Joshua Reynolds, que eleva la vida natural y el escenario rural al tono pastoral de Claude, sin embargo algunos ponen de relieve en las obras altamente estructuradas de Constable el reflejo de tiempo idílico perdido, durante un periodo en que la Revolución Industrial estaba cambiando irremisiblemente el aspecto del campo.



miércoles, 8 de febrero de 2017

Eugène Delacroix (1798-1863)...



Delacroix fue un artista de gran éxito en su época, guardando aún su obra alguna reminiscencia del Clasicismo a la vez que del Romanticismo más claro. Siendo un supuesto hijo de Talleyrand, estudio también con Guérin, especializándose en 1815 en cuadros de grandes dimensiones. Conoció a Géricault en 1817, quien influirá en su pintura.

Delacroix estudió a los grandes maestros del Barroco en el Louvre, interesándose por los grandes artistas venecianos y por Rubens y Rembrandt; también conoce la producción contemporánea, especialmente la de los ingleses Bonington y Constable, y la obra de pintores próximos como Wappers, y le influyen Turner y los retratistas ingleses, de Reynolds a Lawrence.

En 1825 viajó a Inglaterra, yendo en 1832 a Marruecos, donde se pone en contacto con el colorismo, la sensualidad y la luz de la pintura norteafricana. En 1833 recibe la protección del primer ministro Thiers. En 1847 visita a Corot, pintor realista, a quien admirará, pero seguirá pintando grandes encargos decoraciones y no obras realistas. En estos momentos también le influirá notablemente Poussin.

Delacroix escribió un diario, en el que se presentan vínculos con el Impresionismo "las sombras de un objeto son del color complementario a éste". Entra también en contacto con Chopin, a quién retratará, así como con otros músicos.

Obras: “La barca de Dante” (1822, Louvre, París), “La matanza de Quíos” (1824, Louvre, París), “La muerte de Sardanápalo” (1827, Louvre, París), “La libertad guiando al pueblo” (1830, Louvre, París), “Mujeres de Argel” (1834, Louvre, París), “El soldado de Marruecos” (1845, Museo de Toulouse)...




martes, 7 de febrero de 2017

Théodore Géricault, (1791 - 1824)...


Una biografía peculiar:

Siempre se ha dicho que Géricault encarna el Romanticismo temperamental. Él es el prototipo de hombre romántico de proponía Stendhal, el romántico típico y tópico al modo de Byron. Nace en el seno de una familia acomodada, pronto queda huérfano, lleva siempre una vida inquieta, azarosa y de aventuras. Su vida fu muy corta, ya que muere a los 33 años.

A Géricault lo podemos encuadrar en el marco de Gros por el dinamismo de una línea que recuerda a Rubens, por el color y los temas épicos. Su relación con la pintura es casual. Se hizo pintor porque era la mejor salida a su impulso. Su formación es muy irregular. Las primeras enseñanzas que recibió fueron muy elementales por parte de un pintor de batallas bastante mediocre. Luego pasó por el taller de Guerin, donde termina su formación irregular. Desde el principio dio muestras de rebeldía y no respetaba las reglas. Aunque su maestro fuera tolerante, pronto se dio cuenta de que su pasión por lo excesivo, y la pincelada empastada, lo que revelaba un marcado temperamento.

En 1816 marcha a Italia, lo hizo así porque dejó embarazada a una tía suya y le dio miedo las consecuencias que pudiera tener este amor prohibido. En Italia era absurdo el que se presentara a concursos ya que no respetaba ninguna norma. Allí, se fija en carreras populares de caballos. También observa nuevas formas de vida, en definitiva es un flâneur. Se preocupa más de la observación que de asuntos formales, lo cual le otorga gran libertad.

En Italia queda fascinado por la figura de Miguel Ángel, le maravilló la Capilla Sixtina. También quedó impresionado por Caravaggio. En 1820 ,Géricault va a Londres. Allí pasó un año largo, le impactó el arte de Constable, también la pintura de caballos de Stubbs. La pasión por los caballos en Gran Bretaña, estimula su arte. Regresa a Francia hacia 1821-1822, enferma, se cree que de cáncer de huesos. Vive alejado del mundo con visión trágica y pesimista de la vida. Así deriva hacia lo descarnado pintando retratos de gente enferma.

Entre sus obras destacan: “La muerte de Hipólito”, “La captura del caballo salvaje”, “La balsa de la Medusa”…

Vídeo: La Balsa de la Medusa (Le Radeau de la Méduse) - Theodore Gericault - 1818.

El 2 de julio de 1816 una fragata francesa encalló cerca de Marruecos. No habían suficientes botes salvavidas. Los restos del navío formaron la única balsa que mantuvo a 149 personas. La tempestad los arrasó a mar abierto por mas de 27 días sin rumbo. La experiencia impresionó al pintor Theodore Gericault que lo plasmó en estas reflexiones sobre lo profundo del alma humana y nuestras reacciones en los momentos límites de la vida.

lunes, 6 de febrero de 2017

Romanticismo: Gericault y Delacroix...



En el siglo XIX se producen dos movimientos opuestos en la pintura:

· Pintura neoclásica: se basa en la razón.

· Pintura romántica: se basa en los sentimientos.

Los primeros años del siglo XIX estuvieron dominados por la vertiente neoclásica. El cambio se produjo cuando los filósofos alemanes, como Kant, empezaron a hablar de lo subjetivo y del sentimiento.

No hay una filosofía del romanticismo definida, ni tampoco cronología exacta. Es una consecuencia de una nueva sensibilidad y una nueva forma de ver la sociedad donde se aspira a nuevas formas de expresión y ya se han liberado las estructuras sociales en la que ese nuevo hombre que surge se asienta.

Además, hay una exaltación épica de las grandes victorias napoleónicas (ya que las derrotas finales no logran empañarlo). Como consecuencia surge el mito del hombre.

Los artistas y poetas se emocionan con la posibilidad de representar lo subjetivo, que puede ser la exaltación del héroe, o luego, con las derrotas, la exaltación del combatiente.

Por tanto, el arte romántico surge a consecuencia del giro y del cambio. Nace como un arte revolucionario, que aspira a conseguir cambios sociales, culturales, políticos...

Los más importantes son Teodoro Gericault y Eugène Delacroix.

Teodoro Gericault:

Teodoro Gericault atesora las características típicas del pintor romántico:
· Es un artista disconforme con su entorno.

· Tiene una personalidad melancólica.

· Se encierra en la incomprensión, cayendo a veces en la locura.

· Tiende a la crítica de lo que le rodea.

Gericault tuvo una infancia difícil. La revolución acrecentó este malestar, lo que despertó en él un carácter sensible.

Marchó a París a corta edad y allí asistió al taller de un pintor enteramente clasicista, con el que no se identificó.

Acudió a diferentes sesiones de París, donde descubrió a Goya, cuya técnica le fascinó y también admiró el tenebrismo de Caravaggio.

Eugène Delacroix:

Delacroix es el pintor romántico por excelencia. Es la personalidad de un artista extraordinariamente culto, con buena fama en el ambiente artístico.

Fue el prototipo de artista inquieto cuyo valor se le fue reconocida en vida.

Se esforzó por mejorar los procedimientos pictóricos, la técnica de mezcla., etc.
Lo que mejor expresa es el intento de perfección con que Dante expresó el sentimiento profundo del dolor, del sentimiento exaltado...

Delacroix es el único pintor que representa en su época las pasiones de la época: liberalismo revolucionario, pesimismo byroniano, filohelenismo (pasión por Grecia) y orientalismo contemporáneo.




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