miércoles, 28 de junio de 2017

martes, 30 de mayo de 2017

30 de mayo, "Día de Canarias"...



Chicos... leamos este precioso poema,de Nicolás Estévanez Murphy que siempre me ha emocionado profundamente:


La patria es una peña,
la patria es una roca,
la patria es una fuente,
la patria es una senda y una choza. 

Mi patria no es el mundo;
mi patria no es Europa;
mi patria es de un almendro
la dulce, fresca, inolvidable sombra. 

A veces por el mundo
con mi dolor a solas
recuerdo de mi patria
las rosadas, espléndidas auroras. 

A veces con delicia
mi corazón evoca,
mi almendro de la infancia,
de mi patria las peñas y las rocas. 

Y olvido muchas veces
del mundo las zozobras,
pensando de las islas
en los montes, las playas y las olas. 

A mí no me entusiasman
ridículas utópias,
ni hazañas infecundas
de la razón afrenta, y de la Historia. 

Ni en los Estados pienso
que duran breves horas,
cual duran en la vida
de los mortales las mezquinas obras. 

A mí no me conmueven
inútiles memorias,
de pueblos que pasaron
en épocas sangrientas y remotas. 

La sangre de mis venas,
a mí no se me importa 
que venga del Egipto
o de la razas célticas y godas. 

Mi espíritu es isleño
como las patrias rocas,
y vivirá cual ellas
hasta que el mar inunde aquellas costas. 

La patria es una fuente,
la patria es una roca,
la patria es una cumbre,
la patria es una senda y una choza. 

La patria es el espíritu,
la patria es la memoria,
la patria es una cuna,
la patria es una ermita y una fosa. 

Mi espíritu es isleño
como las patrias costas,
donde la mar se estrella
en espumas rompiéndose y en notas. 

Mi patria es una isla,
mi patria es una roca,
mi espíritu es isleño
como los riscos donde vi la aurora.

viernes, 19 de mayo de 2017

Orla fin de curso... 2º Bachillerato B...

Chicos... muy guapos todos; estupendo. Muchas gracias por vuestra colaboración.


lunes, 1 de mayo de 2017

Casa Kaufmann...


"Casa de la Cascada" o "Casa Kaufmann"...




Wright: Frank Lloyd Wright es uno de los arquitectos americanos más influyentes. Su estilo de arquitectura orgánica, muy relacionada con la naturaleza tanto en forma, como en espacio y en materiales, ha influenciado muchísimo en las actuales casas americanas. Su estilo más típico es el de las llamadas casitas de la pradera, viviendas unifamiliares en plano, con tejado, proporciones humanas, casi sin espacios interiores compartimentados, luz, naturaleza,... Sin embargo, tras esa época, la más famosa de sus obras es ésta, la Casa de la Cascada.

Kauffmann: El señor Kaufmann quería una residencia privada que estuviera en relación con el precioso espacio natural que había elegido y con una cascada. Por ello, Wright lo que proyectó es una unión entre arquitectura, agua y verde. La cascada sale de la propia edificación, proyecto que hizo Wright con el consentimiento de Kauffmann, aunque hubo muchos conflictos ideológicos entre ellos.

Integración: Tanto en su interior como en su exterior, se utilizaron materiales que se integraran perfectamente con el entorno: piedra natural, mármol, madera...Incluso los mínimos detalles como la unión entre cristal-piedra están estudiados para que no quede esteticamente desagradable.

Balcones: Se proyectaron varios balcones, tanto en el dormitorio principal como en el salón, para que los residentes tuvieran contacto directo con la naturaleza. Sin embargo, estos balcones tuvieron muchos problemas de asentamiento y han sufrido varias restauraciones hasta el momento.

Luz: Siguiendo la idea de integración con el entorno, la luz entra de forma directa por el tejado.

Diferencia: La arquitectura orgánica, a diferencia de las otras corrientes arquitectónicas del momento, lo que pretendía era no una huída de la ciudad industrial simplemente. La idea era que dicha ciudad industrial estuviera rodeada de zonas verdes. Es decir, el hombre no se tendría que ir al campo, sino que el campo llegara al hombre. Wright soñó e ideó una Ciudad orgánica, la Broadacre City, que al final no pudo realizar, siguiendo estos parámetros. Por eso, nos dejó para la posteridad esta obra de arte que sigue punto por punto sus principios arquitectónicos.





Una leyenda viva... Frank Lloyd Wright



Uno de los arquitectos más conocido y de más talento del siglo XX. Norteamericano de ascendencia galesa. Su madre fue quien lo animó a ser arquitecto. Los veranos los pasaba en la finca agrícola de su tío y allí se despertó su amor por la naturaleza.

Comenzó estudios de ingeniería en la universidad de Wisconsin. El primer edificio de Wright data de 1886. Ese año, siendo todavía un muchacho, se le denominó arquitecto a pié de obra de la Unity Chapel, de Halena Valley, proyectada por J. L. Silsbee.

En 1892, empezó a realizar sus propios proyectos trabajando sobre una planta libre con predominio de ejes horizontales alzando las casas sobre un zócalo de piedra, con la idea de que las ventanas no son simples aberturas, sinó que tienen función estructural bajo cubiertas de amplio voladizos.

Wright se convirtió en una leyenda viva. Su modo de vivir y amoríos extra-conjugales escandalizaron al país. Se rumoreó incluso que era casi comunista. En las épocas difíciles tuvo que volver a la agricultura para sobrevivir. la primera parte de su carrera se enlaza con el estilo autóctono llamado Praivie School, después de hacer sido aprendiz en el taller de Louis Sullivan.

Las casas de Wright para famílias de clase media con techos en suaves pendientes, proporciones aplanadas y siluetas tranquilas iniciaron una revolución espacial: los cuartos no eran cajas cuadradas, sino volúmenes zalopados e ínter penetrados.

En 1909 se largó con su amante Mamah Cheney. En 1914, cuando estaba construyendo Mid Way Gardens, en Chicago, la señora Cheney y sus dos hijos fueron asesinados. Su hijo Loid dirigió las obras de algunos de los casos de la costa oeste. Posteriormente comenzó su relación con Hegivanna Hinzenberg, donde se casó en 1928.

Surgió en el segundo período de éxitos con muchas casas importantes ( la Casa de la Cascada) y las oficinas Jhonson Wax Compani. Wright veía y promocionaba la arquitectura orgánica y un modo de vida democrático incluso a veces elógico. En su fase internacional de los años 30, visitó la URSS y dio las conferencias de Princenton y Sulgrave en las que resumió eficazmente su filosofía. El Tiba le concedió la medalla de oro en 1941. En la post-guerra hizo proyectos de gran escala, oficinas, más casas, teatros, iglesias y auditorios.


1 de mayo, "Día Internacional de los trabajadores".


Hoy, 1 de mayo, se celebra el Día del Trabajo en casi todos los países del mundo. Una jornada que ha ido perdiendo su carácter reivindicativo para convertirse en un día festivo sin más, pero que sigue siendo uno de los pilares del movimiento obrero.
La fecha se fijó durante el Congreso Obrero Socialista de la Segunda Internacional celebrado en París en 1889. La idea era rendir tributo a los Mártires de Chicago, un grupo de sindicalistas que fueron condenados en Estados Unidos por su participación en una huelga que se inició el 1 de mayo de 1886 en todo el país y, en ese estado, se prolongó hasta el 4 de mayo con la sangrienta Revuelta de Haymarket. Tres fueron a prisión y cinco ejecutados en la horca. El fin era conseguir la jornada labora de ocho horas que en 1886 ya establecía la Ley Ingersoll pero que la patronal incumplía, lo que rearmó y movilizó a las organizaciones laborales y sindicales del país.

domingo, 30 de abril de 2017

Arquitectura Orgánica...



Esta arquitectura, también llamada "racionalismo orgánico”, u "organicismo”, surge en EE.UU. hacia 1940 cuando se produce una crisis del Racionalismo, aunque acepta muchas de las soluciones técnicas aportadas por éste.

El nombre fue acuñado por Lloyd Wright. Frente al racionalismo de La Bauhaus, los organicistas defienden que todo lo que el hombre haga tiene que entenderse no como un desafío a la Naturaleza, sino como una emanación de ella.

Sus materiales deben ser naturales: arcilla, madera, piedra, etc. y mantener siempre su relación y semejanzas con la naturaleza.

Las formas pierden el geometrismo anterior, deben responder a las formas naturales. La arquitectura orgánica toma al hombre como referencia constante: no como medida sino en un sentido algo individual. El arquitecto debe tener en cuenta la acústica, la armonía de los colores, el medio ambiente, etc., todo acuello que haga que el hombre se encuentre a gusto en el interior del edificio.

El edificio debe crecer de dentro hacia afuera y extenderse de acuerdo con las necesidades del que lo habita. Es una concepción totalmente distinta a las del paralelepípedo subdividido interiormente de Le Corbusier.

El organicismo persigue lograr una armonía entre el hombre, el ambiente y el edificio.

Frank Lloyd Wright (1869-1959). Formado en la Escuela de Chicago, reaccionó contra la arquitectura racional-funcionalista fundando el movimiento organicista.

Humanizó la arquitectura poniéndola al servicio del hombre: siempre, tuvo presentes las características del hombre o del grupo de hombres a quienes iba destinado el edificio. En la década de los años veinte, en un viaje a Japón, recibe influencias de la arquitectura tradicional japonesa.

Desarrolla una arquitectura adaptada al ambiente que rodea la construcción ya que ésta se encuentra inserta en la naturaleza: el edificio ha de nacer a partir del suelo en que se alza.

Es también el arquitecto de los espacios interiores: deben ser amplios y continuos. En ellos deja los materiales en su estado natural.

Ej.: "Casa, de la cascada", (Casa Kaufmann). Pensilvania. (1936-1937), Fábrica Johnson Wax, Guggenhein Museum, Nueva York. (1959). Casa Willitts, Illinois. (1902).
Alvar Aalto: (1898-1976): Finlandés, influenciado por Wright, por el medio ambiente de su patria y por las formas populares tradicionales de la arquitectura rural finlandesa. Su interés está dirigido al interior, no al efecto plástico exterior.

Emplea con frecuencia la madera y los materiales más elementales (cal, ladrillo, etc.) dotando a las casas de exóticos tejados.

Ej.: Sanatorio de Paimio. Centro cultural de Wolfsborg. Ayuntamiento de Sáynátsalo. Finlandia. (1950).











La Unesco consagra a Le Corbusier...



La organización de la ONU declara Patrimonio Mundial 17 obras en siete países del suizo, gran maestro de la arquitectura moderna.


El País, julio, 2016.

Nada menos que 17 obras de Le Corbusier han sido declaradas hoy, domingo, Patrimonio Mundial por la Unesco en la 40ª reunión, celebrada desde el pasado 10 de julio en Estambul y que fue suspendida el sábado por el intento de golpe de Estado en Turquía. Que sean tantos edificios, en lugares tan distantes como Bélgica y Japón, que sean algunas de las obras más famosas, pero también varias de las menos conocidas las que hayan sido consideradas prototípicas de su trabajo y seminales de la nueva arquitectura sitúa al suizo a la cabeza de la modernidad. Abre también una vía de protección para la arquitectura moderna que la organización internacional que defiende la documentación y conservación del Movimiento Moderno (DOCOMOMO) lleva años reclamando con sus programas para denunciar la desprotección de ese patrimonio.

Charles Édouard Jeanneret (La Chaux-de-Fonds, Suiza, 1887- Roquebrune-Cap-Martin, Francia, 1965) —un Picasso de la arquitectura por los diversos idearios e idiomas plásticos que logró construir— ha sido resumido en 17 inmuebles clave por el comité internacional de expertos que ha firmado su candidatura. Que de Frank Lloyd Wright sólo se sopesara un par de trabajos y que del brasileño Oscar Niemeyer se contemplara sólo Pampulha, da cuenta del valor pionero que la Unesco atribuye a Le Corbusier.



Lo icónico y lo cotidiano, la densidad urbana y las nuevas técnicas constructivas, la ciudad y la cabaña, lo sagrado y lo mundano, todo cupo en la obra de este pintor hijo de un relojero suizo que, tras construir la casa de sus padres, dedicó una década de su vida a viajar por culturas ajenas a la suya. Con la digestión de ese bagaje, un singular don plástico y una enorme capacidad de riesgo se convirtió en el gran maestro de la arquitectura moderna. No ha habido nadie tan libre ni tan seguido. También es difícil dar con alguien más polémico. Sus monumentales edificios en Chandigarh (India) son una meca arquitectónica que recibe hordas de visitantes, pero en su momento fueron criticados por estar ideados de espaldas a las necesidades de la gran mayoría de los ciudadanos.

Desde que, en 1994, la Unesco constatara que debía corregir la preferencia por la arquitectura histórica, cristiana, elitista y occidental, la organización ha tratado de abrir sus puertas a otro tipo de patrimonio. De los casi ocho centenares de edificios protegidos, apenas 20 eran modernos —de Gaudí, a la Casa de Luis Barragán, en México, pasando por Brasilia—. La llegada a ese podio de las principales tipologías ideadas por Le Corbusier supone concederle el cetro de la arquitectura moderna a un arquitecto del que han aprendido, bien y mal, tantos proyectistas. Su huella excede los libros de historia. Sigue alimentando a los mejores, pero también impulsó la configuración de bloques de apartamentos que desvirtúan nuestras densas ciudades.


La candidatura de Le Corbusier había intentado sin éxito conseguir la protección de la Unesco en dos ocasiones. Sin embargo, como sucede con Picasso, ordenado cronológica o tipológicamente, su legado resume la arquitectura del siglo XX. Desde la casa que levantó para sus padres, en 1924, hasta El Cabanon, de apenas 12 metros cuadrados, en Cap Martin, junto a la que se ahogó en 1965. Entre medias: sublimes edificios religiosos —Ronchamp y La Tourette—, propuestas de convivencia urbana —L’Unité de Habitation, en Marsella, apoyado en pilotes, con jardín en la azotea y una planta de comercios internos—, o la normalidad de la casa del médico Pedro Curutchet, en La Plata, a las afueras de Buenos Aires. El reconocimiento de la Unesco sitúa por fin la modernidad a la altura del mejor gótico. Ayuda a equiparar su fuerza al poso de lo antiguo.

sábado, 29 de abril de 2017

Los clásicos de Le Corbusier, ahora también para exterior...


A falta de ideas, buenos son los clásicos. Algo así debieron de pensar en Cassina, cuando decidieron adaptar las sillas, sillones y butacas de Le Corbusier para su uso en exteriores. No hay rediseño ni reinterpretación, como ocurriera con la silla Louis Ghost de Phillippe Starck, simplemente un cambio en los materiales para que resistan a la intemperie.

Es algo comprensible, pues se trata de diseños que siguen siendo actuales a pesar de llevar medio siglo a sus espaldas. Con estas versiones, no sólo amplían la oferta, sino que vuelven a la actualidad del diseño como algo novedoso, aunque no lo sean tanto.

No es un paso falto de lógica, pues estos muebles han sobrevivido al paso del tiempo. Ahora además, podrán soportar sus inclemencias.

Obviamente, en su fabricación se han empleados materiales todos ellos resistentes al frío, la lluvia, la humedad, el sol y el calor. La estructura es de acero inoxidable y las telas de poliéster recubierto de PCV, así como una tela acrílica. Además, en los sofás se ha diseñado la unión entre los cojines para que el agua puede drenar fácilmente, evitando estancamientos que deterioren la tela.

Los modelos adaptados para exterior son la butaca LC1, los sillones LC3 en una y tres plazas, así como los taburetes LC8 y LC9, y la mesa LC10. Hay cinco colores disponibles, todos ellos con un marcado toque terroso, salvo el atrevido blanco, que tan divinamente queda en exteriores, pero que tanto miedo da poner, por magnífica que sea la tela.

Villa Saboya, Le Corbusier...


La Villa Saboya es una obra que en la actualidad se ha elevado a la categoría de monumento, lo que dificulta observarla como casa –es preciso mencionar que la Villa Saboya fue muy poco habitada por sus dueños- ya que desde 1965 fue catalogada como patrimonio del pueblo francés. Esta casa es sin lugar a dudas uno de los manifiestos más importantes de la arquitectura moderna, además de representar el final de un periodo en la carrera de Le Corbusier, pues con ella se cierra el ciclo de las casas -puristas- diseñadas por el arquitecto.


"Machine à habiter"... (Villa Saboya).

La Villa Saboya es un edificio que descansa sobre pilotis (columnas) en planta baja, dejando la superficie en su mayoría libre para permitir que el paisaje quede autónomo del edificio. Su cubierta es plana, sobre la que se sitúa un jardín. El espacio interior es libre, debido a la estructura basada en pilares. Su fachada está libre de elementos estructurales, de forma que puede diseñarse sin condicionamientos. Posee grandes ventanas alargadas en las fachadas para lograr una profusa iluminación natural en el interior (“fenêtre en longeur”).

La Villa Saboya fue proyectada por Le Corbusier como paradigma de la vivienda como “machine à habiter", de forma que las funciones de la vida diaria en ella se vuelven fundamentales para su diseño.

El movimiento de los coches para entrar al interior de la vivienda (un motivo que apasionaba a Le Corbusier desde hacía años) es el detonante para la concepción del edificio.

También en este término se engloba el hecho de que la vivienda se conciba pretendidamente como objeto que se posa sobre el paisaje, siendo totalmente autónomo del mismo y pudiendo ser colocado en cualquier lugar del globo.

La arquitectura sigue de este modo a aeroplanos, automóviles y paquebotes, y con el objetivo final declarado de lograr producir las viviendas en serie. La planta baja sobre pilotis también avanza en este sentido, ya que independiza la Villa de su jardín, y fue recogido como uno de los puntos fundamentales de la primera generación de la Arquitectura Internacional.

La vivienda fue habitada por sus dueños durante un corto espacio de tiempo. El edificio se terminó en 1929, pero tras la invasión alemana de Francia de 1940, fue abandonada y posteriormente bombardeada e incendiada durante la Segunda Guerra Mundial. En 1963 la Villa Saboya fue declarada patrimonio arquitectónico por parte del gobierno francés, y se procedió posteriormente a restaurarla, ya que se encontraba en un estado de ruina tras la dejadez y los ataques sufridos en la guerra.

Actualmente es una "casa-museo", dedicada a la vida y obra de Le Corbusier y mantenida por la sociedad pública “Monuments de France”, y recibe miles de visitas al año, principalmente de arquitectos y estudiantes.

viernes, 28 de abril de 2017

Retomemos Le Corbusier, "Casa Curutchet", La Plata, Argentina...


Nuestro excompañero Mateo, 2º Bachillerato C, cuando estábamos iniciando el tema actual el curso pasado, "Villa Saboya", dijo: "Yo visité en Ciudad de La Plata, en Argentina, una casa que hizo Le Corbusier"; pues bien, aquí está la casa que visitó Mateo; conozcámosla.

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